En 2009, el avistamiento de un huésped no deseado despertó una gran alarma en la isla de Cozumel, en el Caribe mexicano. “Fue precisamente un guía de buceo quien lo vio y alertó al parque”, recuerda Christopher González, director del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel. Era el pez león, una especie invasora, depredadora y llena de espinas venenosas. “De inmediato llenamos la isla con materiales de alerta y el pez león ganó muy mala fama”.

Pronto, los expertos mostraron que el pez no era peligroso para los humanos y que más bien su carne era muy nutritiva. Aun así, sí urgía erradicarlo porque afectaba la salud del ecosistema marino. La Comisión de Áreas Protegidas de México (CONANP), los empresarios turísticos, entes académicos y organizaciones civiles y conservacionistas locales desplegaron una campaña exitosa que ha colocado a Cozumel como ejemplo mundial en erradicación del pez león.

“El turismo fue un aliado clave del éxito”, asegura González. La CONANP ya capacitaba a los operadores de turismo marinos en temas ambientales y de cumplimiento de las regulaciones de cuidado del ecosistema marino, mediante el programa Environmental Walk Through ejecutado junto a MARTI, CORAL Reef Alliance y el Grupo Intersectorial Isla Cozumel (GI). “Como ya tenían mucha conciencia ambiental, no dudaron ayudarnos a erradicar el pez león”.

Con apoyo de MARTI y GI, los tour operadores fueron capacitados en la identificación y captura segura del pez león, y se compró el equipo adecuado para no dañar el arrecife.  De pronto, los buzos y guías llegaban con decenas de peces león. El personal del parque los registraba y los dejaba llevárselos para comerlos en sus casas. También se empezaron a realizar torneos de captura de pez león. Desde el 2010, se han realizado siete.

El parque empezó a realizar demostraciones culinarias para promover el consumo del abundante pez león, y en el 2011, se elaboraron y distribuyeron 30.000 recetarios. Para Javier Pizaña, presidente de GI, esto fue primordial. “La gente aprendió a comerlo y no temerle, los pescadores vieron una buena oportunidad económica y los restaurantes lo incluyeron como un platillo especial en sus menús. Además, todos sentían que ayudaban a cuidar el arrecife”.  Simultáneamente, GI hizo campañas educativas sobre el pez león en las escuelas locales, incluyendo una obra de teatro que fue vista por 6.000 estudiantes en cuatro meses.

CONANP también capacitó a los pescadores y les dio subsidios para promover la pesca de pez león fuera del parque. Otras organizaciones les crearon planes de negocio para comercializar el producto.

“Gracias a esfuerzos se abrió un buen mercado. Hoy vendemos el pez león a un mejor precio que cuatro de las especies que eran nuestro principal sustento. Estamos felices porque cuidamos el mar y porque nuestros ingresos han mejorado”, aseguró José Pérez, presidente de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera de Cozumel, la cooperativa de pescadores más grande de la isla, con 80 miembros, aseguró Pérez. Ellos tienen un restaurante donde el pez león es el ingrediente estrella.  

Actualmente, en Cozumel se captura y consume más pez león que cualquier otra especie y hasta se importa de pesquerías fuera de la isla. Los tour operadores también siguen capturando pez león, pero principalmente como parte de sus tour, entreteniendo y educando a los visitantes. Cozumel reporta una de las densidades de pez león más bajas del Caribe, con 14 peces por hectárea, mientras que otros países reportan 400 individuos por hectárea.